La parroquia

​Breve historia de Velilla de San Antonio

(Información extraída del subsidio realizado para la consagración del nuevo templo el 6 de marzo de 1982)

El origen y asentamiento del actual pueblo de Velilla de San Antonio es casi desconocido. Algunos opinan que surgió en el siglo pasado. Esta opinión no se ajusta a la verdad, pues en el Archivo Parroquial existen algunas partidas de bautismo del año 1565. Este dato escrito nos indica que en el siglo XVI, nuestro pueblo y su Parroquia tenía vida y trabajo.

Pero es muy probable que Velilla tuviese su origen en la época de la dominación árabe. Los restos de túneles, hechos con ladrillos, así lo atestiguan. Incluso el nombre del río Jarama es árabe.

Si nos remontamos a tiempo anteriores, existió en la vega de Velilla un poblado ibérico, enclavado en la zona que hoy se conoce con el nombre de «Los Cerrillos».

Pero nuestros primeros antepasados se remontan a unos doscientos mil años. Entonces nuestro río era tan caudaloso como el actual Amazonas y sus riberas estaban pobladas de vegetación subtropical. Estos datos pueden parecer fruto de la imaginación, pero están apoyados en el estudio geológico (Velilla está asentado en terrenos del Cuaternario y los cerros que le rodean son del Terciario), pero, sobre todo, en los restos prehistóricos aparecidos en el término del pueblo: hachas de piedra, colmillos de mamut, sepulturas con restos de utensilios de piedra… Los estudiosos opinan que esta zona es la más rica del mundo en «yacimientos» prehistóricos.

Pero volvamos a nuestra más cercana historia. De entre los libros del Archivo Parroquial, hemos sacado estos datos históricos:

  • El nombre del pueblo aparece escrito, en el siglo XVI, de esta manera:  «B I L I L L A».

  • La primera partida de bautismo que se conserva es del 15 de noviembre de 1565. Pertenece a un niño «hijo de Francisco rreiz, se le puso el nombre de Francisco. Fueron sus padrinos José Díaz, vecino de Bililla y Pascuala rreiz, vecina de Mejorada…».

  • En 1676 ya existía en la Parroquia una Cofradía llamada «Cabildo de San Sebastián».

  • En otro de los documentos de nuestro Archivo, perteneciente al año 1739, nombra al pueblo así: «Villa de San Antonio».

  • La primera vez que aparece escrito el nombre actual de «Velilla de San Antonio» es en el año 1780.

  • Existe un Acta de Fundación de la Hermandad de San Ramón Nonato que fue aprobada en 1739 por: «Don Luis por la gracia de Dios Infante de España, Cardenal Diácono de la Santa Romana Iglesia, del título de Santa María de Scala, Arzobispo Comendador Administrador y Dispensador de la de Toledo, Primada de las Españas en lo espiritual y temporal, Canciller Mayor de Castilla…»

Otros datos curiosos

  • En 1782 se alquiló una casa a Domingo Ramos por 110 reales de vellón y tres maravedises, anuales.

  • De 1764 a 1769 la Parroquia tuvo tres Sacristanes: Thomás Polanco, Antonio Ocaña y Joseph Molina. Percibían una paga anual de 300 reales de vellón y tres fanegas de trigo.

  • Por «hacer y deshacer» el Monumento del Jueves Santo de la Semana Santa de 1764 el Sacristán percibió 18 reales de vellón.

  • Las palmas y los ramos de la Semana Santa de 1764 costaron a la Parroquia 22 reales de vellón.

  • La lavandera de la Parroquia cobraba 44 reales de vellón, al año.

  • Don José Bringas, Párroco y, a la vez, Alcalde del pueblo, hizo un censo en el año 1796, del que entresacamos los siguientes datos: El pueblo tenía entonces 52 casas, contando Torrebermeja, Peralta, Finca del Grillo y Agonizantes (actualmente Torreblanca). Velilla tenía entonces 210 habitantes.

  • El cementerio era eclesiástico (propiedad de la Parroquia) y rodeaba a la Iglesia.

  • En el siglo XVIII, la Parroquia de Velilla poseía numerosas tierras en el pueblo y en los términos de Arganda, Loeches, Mejorada, Rivas y Vicálvaro, fruto de numerosas fundaciones.

  • La Parroquia entregaba a los agricultores la simiente. Después de la recolección, los agricultores devolvían a la Parroquia la simiente más un tanto por ciento.

  • Todos los años venía un Visitador de Cuentas desde Madrid y, en nombre del Cardenal de Toledo (entonces Madrid dependía de la Diócesis de Toledo), revisaba los libros de Asientos de Cuentas Parroquiales.

Como podemos ver por estos datos, la Parroquia de Velilla, en esta época, era próspera. Pero en el siglo pasado perdió todos sus bienes. El templo y los objetos religiosos de valor fueron saqueados durante la invasión napoleónica. El edificio fue reparado con materiales muy pobres. La última reparación de la parroquia se realizó en el año 1941. Por falta de medios, fue una reparación poco duradera. Por este motivo, en nuestros días, el templo no reunía las condiciones de seguridad y habitabilidad elementales.

 

En septiembre de 1980 se invitó a los vecinos del pueblo a una reunión, en la Parroquia, para plantear el problema del edificio. A todos los asistentes les pareció lo más conveniente construir un nuevo templo.

 

En noviembre de 1980 se empezó a pedir colaboración económica a todos los vecinos y amigos.

 

El día 11 de julio, sábado, de 1981 se derribó el antiguo templo con destreza y rapidez ejemplares.

 

El día 10 de agosto de 1981, fiesta de San Lorenzo, se empezó a vallar el terreno. Y, a primeros de septiembre, se roturaban las zanjas para la cimentación.

 

Por fin, a los cinco meses de comenzar los cimientos, la nueva Parroquia de Velilla de San Antonio está terminada.

 

La rapidez, la eficacia y la seriedad de la construcción del nuevo templo han admirado a propios y extraños. Debemos felicitarnos todos y felicitar al Secretario de Templos del Arzobispado y a la Constructora Brillas-Agustí, S.A., que han realizado la obra.

 

Dios ha estado de nuestra parte. Atrás quedan todas las preocupaciones, gestiones, problemas, disgustos…, y ahora es el momento de recordar lo que nos dice la Sagrada Escritura: «Los que siembran entre lágrimas, cantando van a segar.»

Listado de párrocos

 

Relación de sacerdotes que fueron párrocos de nuestra parroquia, según consta en los libros del archivo parroquial.

 

D. Francisco Campos (1565)

D. Joannes Zorrilla (1571)

D. Abatte Cuevas (1572)

D. Francisco de Cifuentes (1572)

D. Felipe Blanco (1636)

D. Gabriel Sanz (1669)

D. Manuel – Joseph Casanova (1675)

D. Miguel de Larrea (1739)

D. Diego Chaves (1751)

D. Manuel Balthasar Burruezo (1764)

D. Miguel Sánchez (1770)

D. José de Bringas (1773)

D. Juan Ortega Pingarrón (1816)

D. Germán Puga (1872-1976)

D. Román Moreno (1876-1878)

D. Julián Tolosana (1897-1901)

D. Juan Villar Sanz (Encargado: 1898)

D. Pedro Ayala (Titular: 1831-1869)

D. Vicente Moltó (Encargado: 1851-1869)

D. Miguel Marín Sáinz-Pardo (Encargado: 1867)

D. Andrés Díez (Encargado: 1869)

D. Bruno Catalán y Benito (Encargado: 1867-1872)

D. Marceliano Notario (Titular: 1901-1910)

D. Luis Page Escol (Encargador: 1907-1911)

D. Prudencio-Marcial Gil Ayuso (Titular: 1911-1930). Tomó posesión de la Parroquia siendo Alcalde Constitucional D. Laureano Soria y Juez, don Manuel Clemente.

D. Juan-M. Montes Maza (Encargado: 1915)

D. Manuel Llópez (Sustituto: 1918)

D. Teófilo Roldán Arenas (Regente: 1918-1922)

D. Gervasio García Muñoz (1930-1931)

D. Francisco Ortega Martínez (Encargado: 1931)

D. Valentín Piedras Santa Bárbara (1931-1939)

D. Patricio Rodríguez Francisco (Encargador: 1939-1942)

D. Marcos olmeda Sánchez (Encargado: 1942-1945)

D. Ricardo Blanco Granda (1945). Cura Accidental de Velilla y actual obispo Auxiliar de Madrid

D. Juan-Antonio Moreno Álvarez (Encargado: 1945-1946)

D. Juan Martínez Palazón (marzo 1947 a junio 1953)

D. Vicente Pérez Sancho (junio 1953 a junio 1956)

D. Julio Tascón Fernández (junio 1956 a febrero 1962)

D. Antonio García Herrero (marzo 1962 a abril 1968)

D. Francisco Camino Torrecilla (Provisional: mayo-junio 1968)

D. Ángel Gallego Pedrezuela (julio – septiembre 1968)

D. José Antonio Navarro Marín (septiembre de 1968 – noviembre de 2015)

D. Fernando Navarro Marín (noviembre 2015 - 2017)

D. Francisco Javier Martínez Fernández (octubre 2016 – septiembre 2022)

D. Víctor Manuel González Serrano (septiembre 2022 actualidad)

Martirio de San Sebastián

Sebastián nació en Milán, en la segunda mitad del siglo III, en el seno de una familia noble. Se trasladó a Roma y pronto se convirtió a la fe cristiana.

 

Su noble origen le facilitó la amistad con el Emperador Diocleciano, quien gobernó desde el año 284 al 305.

 

Entró en el Palacio Imperial al servicio de Diocleciano, como jefe de la Primera Cohorte. Convencido de su fe cristiana, comenzó a propagarla entre los soldados a sus órdenes y los servidores de Palacio, legando, incluso, a convencer a Prisca y Valeria, mujer e hija del Emperador. La envidia de algunos cortesanos influyó en el Emperador, convenciéndole de que los cristianos eran un peligro para su estabilidad en el poder. Diocleciano, que en principio respetaba a los seguidores de Cristo, ordenó una dura persecución contra ellos.

 

Intentó apartar a su amigo Sebastián de la fe cristiana con diversas artimañas. Primero con promesas y después, con amenazas. Al no conseguirlo, mandó que lo martirizarán clavándole flechas, atado a un tronco. Pero Sebastián se presentó ante Diocleciano, acusándole valientemente de su crueldad persecutoria contra los cristianos. Diocleciano, entonces, lo mandó matar a palos, alcanzando Sebastián la palma del martirio. Su cuerpo fue enterrado en las Catacumbas de la Vía Apia, en Roma.